¿Sabes cómo el Alfarero moldea nuestra vida diariamente?

¿A quién le gusta el proceso de ser preparado y amasado en pureza y santidad, y que cada rato le saquen las piedritas de pecado y las burbujitas de orgullo y de ira? ¿Quién se deleita en ser tirado en el torno, y asiduamente y con solidez ser centrado en la voluntad del alfarero? ¿Quién aspira sus manos fuertes sobre Él, a veces forzando hacia arriba y hacia afuera con situaciones dificultosas, y otras veces abatiendo y triturando el carácter y el proceder? ¿A quién le gusta la idea de que tenga que doblar la rodilla a los caracteres y las paradas y los giros de la rueda de la vida que el alfarero determine?